- Vine hasta usted para que me mate- dijo simplemente Baltazar.
Carol solo rodo los ojos, divertida y, luego, señalo el cadáver a sus pies.
- Ya he bebido suficiente por esta noche. Eres un humano muy idiota por seguir a una vampiresa en su caza. Quizás el mes que viene te cumpla tu deseo
- ¿No quieres?- luego saco una daga. Carol supuso que iba a aclarar pero simplemente se pinchó un dedo.
Sangre que salió. Carol la olfateo en el aire. La sangre de ese hombre parecía llamarla.
Curiosamente, para ella misma se acercó.
- ¿Eres muy tonto, verdad? Si sabes quién soy en realidad, deberías dar por sentado que yo deje de ser neófita hace mucho. Se controlar mi sed- tomo el dedo de Baltazar y bebió unas gotas.
- Vaya , veo que solo eres un detective de la Talamasca... muy astuto , pero muy tonto a la vez
Baltazar trago saliva. Su corazón latía de miedo. Había oído hablar que los vampiros, al beber sangre de humanos, podían ver sus recuerdos
-¿Por qué quieres que te mate?
- Toda mi familia está muerta. No tengo nada por que vivir
- Oh – curiosamente eso la emociono. ¿Que le pasaba? Nuca antes le había dado mucha importancia a los humanos, mas ahora...
Baltazar tenía lindos ojos. Castaños oscuros, comunes y corrientes, pero lindos al fin y al cabo
-¿Sabe tu líder que estás haciendo esto? – le pregunto Carol
- Aun, no. Pero en cuanto encuentren mi cuerpo...
- Te dije que no voy a matarte. Espera un mes y ven a verme aquí. Allí te matare
-¡No quiero esperar! – grito, dando una patada al suelo, como un niño caprichoso
-¡ Mátame ahora!¡ No quiero seguir viviendo!¿ Tienen un teléfono?¡ Llama a Vlad , el de seguro lo hará por ti-
Carol soltó una cargada
-¡Eres muy gracioso, Balti! –
-¡¿Que me dijiste?!-
Carol sonrió. Ella y Vladius les ponían apodos a todos los que querían.
No, definidamente, Balti no moriría, no esta noche al menos
-¿Crees que necesito que mi primo dé la cara por mí?
- Bueno, eso lo has hecho toda tu eternidad. Sé de ti, de las leyendas. Sé que jamás te involucraste en algunas de las absurdas guerras que Drácula inicio
- No fue porque no quise. No pude, Vlad mando protegerme. Siempre ha sido así
-¿Entonces haces lo que él te ordene y ya?
- Exactamente mi querido humano ¿has cenado? – pregunto
- No. Me gustaría poder lo mismo de ti-
- Ven, te invito una cena. Y no pongas esa cara, si quieres estar muerto el mes que viene-
- Esta bien. Pero... tienes la camiseta manchada de sangre-
- No importa, tengo otra puesta debajo- se sacó la larga camisa y se quedó con una remera roja.
-¿Vamos?- consulto su reloj pulsera
- Casi no tengo tiempo – se quejó y urgió a Baltazar a caminar rápido hacia un restaurante
-¿Es por Drácula, no? ¿Le tienes miedo?
- El cuida de mí y yo de él. Es parte de formar parte de una familia. Y, no. No le tengo miedo. Jamás me haría daño – se sentó y agradeció al mozo cuando les entrego a cada uno un menú.
Estaba un poco molesta con Baltazar. El mundo siempre tenido a Vladius, pero él no era una mala persona... muy, muy en el fondo. Si lo llegabas a conocer bien y si el sentía cariño por ti, era una persona maravillosa
- No me suena a familia. Me suena a un clan satánico
- Se lo que intentas. Provocarme y que te lleve a un callejón y te mate. Pues no. Cuéntame más ¿cómo te enteraste de mí, de mi primo, de mi raza y de nuestras guerras?
Él le conto que la Talamasca tenía en un sótano, "reliquias" como las llamo Baltazar. Pinturas, ropa, joyas, de Carol y Vlad
- Me toco estudiarlos a ambos. Ustedes son mi obsesión... en el buen sentido. Comenzó a seguir las pistas y aquí me tienes. Bueno , ya que este mes no voy a morir , me gustaría hacerte unas preguntas
- Bien
- ¿Color favorito de ti y tu primo?
- Azul y negro , respectivamente
Charlaron de otras cosas, entonces dieron las 10:30
- Creo que me tengo que ir. El camino es largo- dijo ella , levantase de la mesa y pagando
- ¿Volvemos a cenar mañana?
- No tienes familia y quieres cenar con la prima de Drácula ¿Coherente, no?
Bajaron las cosas del auto, bueno, en realidad Vlad bajo las cosas del auto y entraron. Decenas de vampiros organizando todo y tanto Andy como Anna sintieron un vacío en el estómago.
Carol y Vlad se dieron cuenta.
-¿Andy? ¿Quieres ir a ver tu nuevo dormitorio? Lo tengo igual a cuando naciste. Tú podrás cambiar, conservar y agregar lo que quieras-
- Sí, claro- dijo ansiosa por saber más.
Cuando madre e hija caminaron hacia las escaleras, Anna se quedó sola con el Conde.
-¿Quieres hablar?
-¿De qué?- respondió ella, agresivamente, cruzando los brazos y dirigiéndose a la ventana
-¿De cómo trataste de matar a mi sobrina? ¿De cómo secuestraste a tu propia sobrina y a Katrina? ¿De cómo me obligaste a casarme contigo? Y, lo último, pero no menos importante, que quieras tener sexo conmigo esta noche.
- No trate de matar a Candry. Planeaba usarla para el trueque, pero el imbécil de Hermes quiso matarla. Decía que su sangre lo llamaba. Segundo, Katrina fue un trueque, jamás la lastimamos. Y NO secuestre a Andrómaca, es la hija de mi prima y debe estar a su lado. Y es mejor que este con Rol. Dentro de un año, sus poderes en tratan en acción... Sí estas en lo cierto en una sola cosa: te obliga a casarte conmigo.
-¿Por qué?-
El mintió por primera vez en toda la conversación
- Sera una alianza y se terminara la guerra que tu iniciaste por sed de venganza- en realidad pensaba decirle la verdad, que la amaba, pero sabría que Anna no lo creería.
- Y no , no deseo tener sexo contigo , a menos que tú quieras-
Anna se alejó de él. Tenía que dormir un poco. Ya era tarde, cerca de las siete.
Se dijo a si misma que la ahora llamada Andy se sentiría igual de confusa que ella
Andy se quedó observando las delicadas muñecas de porcelana. Estaban en un pequeño aparador. Eran tan delicadas y bellas que pensó que se partirían en cualquier momento. Fijo su vista en su madre. Era igual a las muñecas, frágil y delicada por fuera, más fuerte por dentro
Había peluches por todos lados y una cuna rosa con el nombre de Andy
Libros infantiles y muchos peluches
- No te pido que conserves todas las cosas. Puedo llevarlas al sótano si quieres-
- Gracias-
El color de la habitación era de una lavanda claro... Le gustaba.
- ¿Quieres que te vuelva a maquillar y que te peine? Los invitados llegaran en una hora
- ¿Es necesario que vaya?- inquirió. No querría encontrarse con Héctor. El seguía enamorado de ella y eso le daba mucha pena. La había esperado más de 3.000 años , según sus cálculos
¿Como le decía que estaba enamorada de Troy Bolton? No quería herir sus sentimientos
Su madre vislumbro su mirada
-¿Te pasa algo? ¿No quieres ver a Héctor, no?
- Sé que estuve enamorada de el en mi vida pasada, pero ahora lo hice de otra persona. No quiero herirlo.
- Tendrás que hacerlo. Mientras más desconozca la verdad, más se ilusionara y le dolerá mucho más.
- Me daré una ducha ¿dónde está el baño?
- En esa puerta a tu derecha-
- Gracias-
Se dio una ducha de 15 minutos ya que no tenía mucho tiempo para llegar a la ceremonia.
Debía decirle la verdad a Héctor. Y era lo mejor decírselo con todo el tacto posible esa noche.
Apenas salió Caroline estaba esperándola. Lucía un vestido de noche azul zafiro como sus ojos. Estaba vestida con sumo refinamiento y estaba preciosa, mas parecía su piel era como el de un muerto.
-¿Quieres que te peine?
- Eh, si, gracias – no sabía que decir.
Carol ya estaba peinada, por supuesto. Llevaba el pelo atado a algo parecido a una cola de caballo, solo que mucho más elegante, y los rizos cayéndole en los hombros.
A Andy se puso poco maquillaje y la peino, con rizos, igual a su peinado, solo que el de su hija era con el pelo suelto.
- Listo. Te ves bellísima. Ahora es tiempo del vestido , los zapatos y los accesorios – comento , entusiasmada
Andy fue al baño y se cambió la camisa azul y los janes que usaba y se puso el vestido.
Tenía que reconocer que Caroline había estado en lo cierto. El vestido azul le quedaba muy bien.
Cuando salió, su madre llevaba dos pequeñas cajas en las dos manos.
- Estas son joyas de familia. Yo también uso algunas, en ocasiones especiales. Vamos , ábrelas-
Andy tomo la primera caja y la abrió. Eran aretes con diamantes. La segunda fue un bello collar de diamantes también, pero con un zafiro en forma de corazón
- Gracias – dijo simplemente.
- Vamos a la fiesta. Debes tener hambre , no has comido nada en todo el día-
Tenía que reconocer que en eso la vampiresa estaba en lo cierto, se moría de hambre
Mientras tanto Anna se puso el vestido de novia, los zapatos y el anillo, todo en el baño.
Cuando salió Vlad la esperaba vestido de traje. Estaba muy guapo, aunque ni en mil años ella quisiera admitirlo
Drácula miraba a su esposa con adoración. Estaba en lo cierto cuando eligió ese vestido para Anna. Ajustado a la cintura y al busto, sin tirantes realizado por Carolina Herrera, realizado en satén y crepé, todo ello confeccionado con hilo de seda. Quizás, lo que más destacaba del diseño era el escote en la espalda en forma de V, con un borde de encaje de Chantilly y velo de tul. La pieza de satén tenia mangas largas y un dramático corte trasero en la espalda, con detalles de encaje, además de una larga fila de botones cubiertos de satén a lo largo de la espalda y de toda la cola del vestido. Todo se los había contado el vendedor de la tienda. Se veía preciosa, simple y sencillamente.
Trato de decirle algo, pero ella lo ignoro.
Fueron hasta las escaleras que los conducirían abajo, donde se realizaría la fiesta.
Caroline y Andy los estaban esperando. Vestidas del mismo color se notaba el parecido físico.
- Rol , pequeña , se ven preciosas- Andy estaba llevando el collar de la familia y eso la hacía parecer , junto con el vestido y demás toda una elegante dama de hace unos siglos
- Vamos, bajemos, nos sentaremos todos en la misma mesa, con los Bathory. Somos familia ahora , después de todo
Se sentaron y poco después, los Bathory llegaron: Héctor, Aknadin, Katrina y Candry.
- Líderes y señorita – dijo un mozo al verlos entrar
- Su mesa es la de allá con la familia del amo
- Gracias- respondió amablemente Héctor. Entonces desde la mesa pudo ver a Andy vestida de azul. Sintió su corazón dando un vuelco. Usaba el mismo vestido que cuando se casaron
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