Aknadin estaba charlando con Julia, tratando de distraerse de lo que pudiera pensar Ats para ellos.
Si en verdad estaba enojada (por no decir furiosa) no tenían muchas oportunidades.
Julia estaba comiendo más rápido de lo usual, claramente nerviosa
Ast era su creadora, los había creado a los tres, a los tres por sus poderes, aunque ninguno de ellos sabía que los tenía.
Julia podía ver el futuro y pasado de las cosas y las personas, pero, para ello, necesitaba contacto físico. El "Tío Ak" leía la mente de las personas, hasta de los vampiros... pero no la de Héctor. El tenía un poderoso escudo mental, que lo hacía inmune a los dones de los demás vampiros... hasta el don de Atas.
Hasta podía controlar la mente de las personas. Un don peligroso en manos de una de las vampiresas más peligrosas del mundo.
- Espero que me hayas dejado postre Julia- comento cierto vampiro entrando por la puerta
Héctor y Astarté habían llegado para cenar para cenar.
- Eh, si claro.
Fue una cena callada, nadie hablo.
Al menos hasta Héctor dijo
- Mañana a la noche tengo que ver a Candry. Si tú y tío Ak me acompañen sería lo mejor- dijo a Julia.
La vampiresa con cuerpo de adolescente accedió, pero, luego, poso su vista en Astarté.
- Tranquila, querida. No os hare nada ni a ti ni a Aknadin si van.
Julia le tenía un miedo terrible a Asta, ya que era su creadora y le debía la no muerte que estaba llevando.
- Gracias Astarté- y siguió con su helado de chocolate.
A la mañana siguiente, los tres vampiros, acompañados por su líder de clan fueron a la empresa.
Julia estaba a cargo de una oficina, el tío Ak de otra y Héctor trabajaba en la misma oficina de Astarté.
-¿Así que tú y los demás la van a ver?-comento Ast, mientras leía unos contratos
- Ven si quieres. No tengo ningún problema en eso, gracias Sette- agradeció el vampiro troyano a una secretaria después que le sirviese el café.
Era una empresa de vampiros, todos los empleados también.
- Los vampiros del conde no nos han dado ningún trabajo ¿o no?
- No-
Algo que los humanos del mundo no sabían ni debían saber que la mayoría de las criaturas mágicas y de las leyendas de terror, existían.
Vampiros, hadas, sirenas , hombres lobo, incluso el famoso Conde Drácula, que ahora, seguía viviendo en su castillo.
- Creo que iré- dijo simple y sencillamente Asta pasando las hojas como si nada al contrato
- ¿Que dijiste?
- Que iría
"Las cosas de la eternidad"
- Candry, necesito que comas, por favor. Sé que tus padres ya no están ,pero , desde el cielo , quieren verte bien-
La niña con sus preciosos ojos llenos de lágrimas, acepto un poco de comida que le ofrecía una enfermera.
Era increíble, pensó la enfermera. La niña había pasado de estar prácticamente moribunda a tener una salud envidiable.
Le acaricio la cabeza y, cuando se estaba por dar vuelta para traerle los remedios, cuatro figuras se posaron en la puerta, dos hombres y dos mujeres.
-¿Ustedes son?
- Héctor Bathory.Candry es mi prima y vine a verla. Ellos son... mis hermanos, Julia, Aknadin y Asta
- Ah claro señor Bathory. Candry lo ha estado esperando-
- Hola – dijo Héctor, sentándose a un lado de la cama.
- Hola. Te estuve esperando ¿Por qué no viniste?- le pregunto, una pregunta que claramente era un reproche
- Tuve que trabajar ¿Estas comiendo?
-¿Y ellos? ¿Son tus hermanos?
- Si, y también tus primos
-¿Y cuándo me vaya de aquí me van a visitar al Orfanato?
-¿Qué?- la voz de Héctor se quedó trémula
-¿Quién te dijo eso?
- No, pero la enfermera me dijo que si alguien no se hace cargo de mí...
-Yo lo hare. Te adoptare- dijo firmemente. Ella era su familia, la única que le quedaba. No dejaría que la apartaran de su lado, esta vez no
-¿Sobrino?- empezó a hablar el tío Ak
-¿No tendríamos que preguntarle a Ats?-
Julia se volvió. Si, era cierto. Hasta era la líder de su clan y, por ende, era su elección.
- Héctor y yo lo hemos discutido esta mañana, en el trabajo. Después de pensarlo mucho, he decidido que sí, que haría...
Lo que te haga más feliz
Oh, Dios, las cosas que hacia el amor.
- Lo mejor para la familia, pequeña.
- ¿Así que ahora eres mi tía?
- ¿Qué?- pregunto Ast
- Si el primo Héctor va a ser mi papa adoptivo y ustedes son sus hermanos, eso los convierte en mis tíos.
Julia rio.
- Puedes decirme Tío A , muñequita- dijo Aknadin
- ¿Y tú?
- Tía Julia-se acercó hasta ella y le dio un beso en la mejilla.
Entonces sus poderes entraron en acción.
Se quedó muda y paralizada. Héctor, que ya la había visto usando sus poderes, se acercó hasta ella. A la ayudo a sentarse en una silla.
-¿Que te paso, Julia?
- Nada Candy. Tía Julia estará bien- dictamino Astarté
-¿Por qué Tío A no te ayuda a comer? Nosotros vamos a la cafetería por algo para nosotros. ¿Vienes Julia?-
- Eh, si claro-
-¿Qué fue lo que viste Katrina Van Tasell?- dijo Ast haciendo uso del verdadero nombre de Julia
- Anna... tú ve con el tío Ak con Candry. Lo que vi , solo se lo tengo que contar a el- dijo la vampiresa rubia señalando al troyano
- Me lo tienes que decir a mí también. Soy tu creadora y te lo estoy ordenando
- Candry... es... la reencarnación de Briseida .
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