-¿Que?- dijo Héctor sin comprender.
- Lo que pasa aquí es muy peligroso... para ti. Significa que la historia puede volver repetirse .Héctor, aun así ¿quieres seguir con tus planes? ¿Quieres que llevemos a Candry a casa, aun a sabiendas de que te puede llegar a tu propia muerte
- Sigo firme en eso. Haremos todo lo necesario para que la historia no se repita. Ahora los tengo. Ven, volvamos. Tío Ak debe estar dándole lecciones de postura
- Eso es, pequeña. Una postura erguida es una de las formas de decirle al mundo que eres una dama-
El tío Ak sonrió, viendo como Candry intentaba erguirse del todo bien.
Los tres vampiros rieron, el tío Ak parecía emocionarse demasiado de tener otra sobrina y, como en el caso de Anna y Katrina, quería convertirla en toda una damita.
-¿Tu eres mi tía? – pregunto a Anna.
- Si- y le sonrió. Ni siquiera ella podía negar que la niña era toda dulzura.
Así pasaron tres días, donde los cuatro vampiros iban a visitarla y por fin, llevarla a su nueva casa.
-¿Aquí viven? – pregunto Candry, cuando Héctor la ayudo a bajarse del auto.
La mansión de los vampiros estaba muy alejada de la ciudad, pero a solo metros de un bosque, donde todos los habitantes de la morada pudieran cazar tranquilos
-Si-
Luego, la hicieron pasar el recibidor. Walter los estaba esperando.
- Ah , Candry- dijo Anna
- Lo lamento, pero no puedes bajar al sótano-
- ¿Por qué?
- Esta oscuro casi no se ve nada y podrías caerte. Tía Katrina te llevara a tu habitación.
- Bien
- Ven , princesa-
Katrina y Héctor la llevaron a su habitación.
Al abrir la puerta se encontraron con una habitación completamente rosa y hermosa.
-¿Te gusta?-le pregunto el vampiro
-Es preciosa-.
Héctor sonrió. Ahora tenía una hermosa hija... y también debía recordar cómo ser padre.
-¿Jugamos?- pregunto Candry a Katrina al tiempo que tomaba unas muñecas del aparador
- Claro- se sentaron en el la alfombra y comenzaron a jugar.
Héctor las dejo solas y bajo. Tenía que hablar con Anna y el tío Ak sobre cómo decirle a Candry que eran vampiros.
Esa decisión la habita tomado Anna, ya que la niña se daría cuenta de que no envejecían y que sus ojos dorados cambiaban a negros.
- Hay que hacerle entender que solo matamos animales, que somos vampiros vegetarianos. Además... - comenzó a decir Anna.
- Héctor, Candry es humana y puede ser peligroso para ella no saber la verdad. Se lo tienes que decir.
- Es muy pequeña y, por ahora, no sabe que nosotros, los vampiros, somos considerados monstruos. Quizá lo acepte.
En la cena, Candry era enseñada por su tío Ak, como usar los cubiertos .Anna y Katrina voltearon los ojos. Querían a Aknadin como su tío, pero eso no le quitaba lo machista.
Anna nunca había permitido en su vida humana que un hombre la controlara. Katrina tampoco, aunque Brom Van Brunt controlo un poco su vida, hace tantos siglos
- Ak ¿podrías dejar de enseñarle a Candry como usar eso por favor?
- Pero, sobrina, una dama debe....
- Tío Ak, disculpa, pero Anna esta en lo cierto. En tanto más temprano le digamos la verdad , más pronto lo aceptara- dijo Héctor , cortante
- Candry- comenzó a decir el.
- Hay algo que tenemos que decirte. Algo que nunca debes contarle a los demás.
- Somos vampiros- completo tía Anna
- ¿Que es un vampiro?
- Lo que tienes que entender es que, ahora hay dos clases de vampiros. Nosotros somos los amaneces , que se alimentan de sangre de animal
- ¿Y los otros?
- Matan humanos, ya sea por placer o para alimentarse. Son dirigidos por el Conde Drácula. Hubo una cruel guerra entre nosotros por muchos siglos. Ahora estamos en tregua. Matamos solo matamos animales. Jamás te haríamos daño. ¿Entiendes?
La niña de tres años asintió. Su mente de niña entendía a la perfección, aunque, claro, dentro de unos años, haría más preguntas.
Meses después, Candry ya se había adaptado a su nueva familia. Cada dos semanas iban a cazar todos los vampiros de la casa y ella se quedaba Tobby, a tomar él te.
Héctor despertó en su cuarto, después de la caza. Era sábado por lo cual ninguno de ellos tenía que ir a trabajar, ya que, en esos fines de semana, pasaban todo el día con Candry.
El y Katrina fueron a buscarla a su habitación. No estaba y Tobby tampoco
-¿Qué es eso?- pregunto Katrina, caminando hacia la cama.
Era una nota
-Es la letra de Anna-
-¿Qué dice? – pregunto el vampiro
- "Le estoy enseñando a nadar"-
-¡Eso es Candry! – la animaba Anna desde la parte externa de la piscina climatizada, donde estaba tratando de enseñar a la niña de tres años a nadar
-¡Patalea, usa tus piernas y tus brazos!-.
Candry pateaba todo cuanto podía, a veces sentía miedo de ahogarse, pero su tía Anna nunca lo permitiría.
Levanto el pulgar, para avisarle que lo estaba logrando.
Anna sonrió. Desde que la niña llego a la mansión, todos estaban encima de ella, sobreprotegiéndola. Eso a la princesa de los gitanos no le gustaba demasiado. La niña debía ser fuerte e intendente.
-¡¿Anna?!- el grito Héctor, al lado de Katrina
-¡¿Qué crees que estás haciendo?!¡ Esta piscina tiene tres metros de hondo?!¿Acaso quieres ahogarla?! – ya se disponía a zambullirse a la piscina para ayudar a su sobrina cuando Candry anuncio
-¡Tíos! ¡Lo logre! ¡Se nadar!
Era verdad. Estaba nadando.
En ese momento, el tío Ak y otros sirvientes llegaron allí, por los gritos del troyano y vieron a Candry nadar.
-¡Mi muñequita está nadando! ¡La cámara! ¡Tengo que traer la cámara!-gritaba Ak.
-¿Lo hice bien, tía Anna?- le pregunto Candry a la vampiresa, luego de que la niña estuviera fuera de la piscina
- Si, Candry. Muy bien- haciéndole caso omiso a las miradas de Héctor y Katrina
-¡Ya traje la cámara! – anuncio Ak, sacándole fotos desde distintos ángulos a la pequeña.
-Hace frio, Candry. Te puedes resfriar .Tía Katrina te llevara a tu cuarto y te cambiara
- Bueno. Héctor, no te enojes con Anna. Yo le dije hoy a la mañana que querría aprender a nadar.
-¿Es verdad?- pregunto a Anna
- Si. Iba a despertarla para desayunar y me lo dijo. Mírale el lado bueno, ahora que sabe nadar podremos hacerlo todos juntos.
-¿Pero por qué lo hiciste? ¿Porque la pusiste en peligro?-
-Ustedes la están sobreprotegiendo. No podrá sobrevivir en el mundo si vuelve a haber una nueva guerra. Sabes que es verdad, que tarde o temprano el Conde querrá acabar con la tregua-
- Prefiero que sea tarde-
Años después
Candry Bathory de 15 años de edad estaba por entrar a la prepararía de East High. Se había mudado más veces de lo usual en esos años, debido al trabajo de sus primos
Ella se había convertido en una hermosa joven y nada le faltaba ni económicamente ni sentimentalmente, ya que tenía un tío machista, dos tías feministas y un padre adoptivo que la adoraba.
Se levantó de la cama y observo a Bobby, su viejo peluche de hacia tantos años. Luego fue hasta su armario se puso el vestido azul que su tío Ak había insistido en que usara.
Sonrió. Aun no tenía una personalidad bien definida y eso se debía a que tenía influencias muy diferentes entre los miembros de su familia.
Su tío Ak la había instruido para ser toda una damita. Su tía Katrina le enseñaba magia Cicca desde que era pequeña y Anna y Héctor la instruían en el arte de la esgrima.
Coloco todos sus libros en la mochila y bajo.
En el camino, Loti, una de las mucamas la saludo
-¡Buenos días Candry! ¡Espero que le vaya bien!
-¡Gracias!-
Fue hasta el comedor, toda su familia la estaba esperando para desayunar, y antes de sentarse, su tío Ak estaba con el rostro crispado de la emoción.
-¿Ak, ahora que te pasa?- pregunto Anna
Aknadin se levantó de la silla y abrazo a Candry
-¡No puedo creer que mi damita se esté convirtiendo en toda una mujercita! ¡Me parece que fue ayer cuando te di lecciones de postura!- dijo, emocionado, mientras sus otros sobrinos se mataban de risa.
-¿Tías? ¿Creen que poder entrar en el equipo de baloncesto con los "Wildcats"?-
Y, antes de que Anna y Katrina pudieran responder, del tío Ak abrió la boca, horrorizado
-¿Baloncesto? Candry tu eres una señorita y, además, ese es un deporte muy violento y peligroso
-¿Aknadin, que tiene de peligroso correr y encestar con un balón?- contesto Anna, fulminándolo con la mirada
Ak no se creía mejor que las mujeres, solo que estaba" chapado la antigua"
- Claro- respondió Katrina
- Tu puedes hacer todo lo que te propongas cariño, solo debes tener fe en ti misma- completo Héctor.
- ¿Quieres que te acompañemos a tu primer día de clases?- pregunto el troyano.
- Claro, pero ¿no tienen que ir a trabajar?
- Este es un momento importante para ti, linda- respondió Anna.
- Por supuesto que iremos. Por media hora que no estemos en la empresa no es el fin del mundo-
Candry sonrió a sus tíos y a su padre y se sentó para desayunar.
Sharpay Evans y su hermano Ryan llegaron a la Secundaria East High, en el auto que conducía el chofer de la familia.
En eso, llego otro auto, un Ferrari.
- Debe ser el auto de Candriany Bathory. Ryan , recuerda lo que dijo papi-
- ¿Eso de hacerla sentir bienvenida, para que nuestros padres tengan mejores negocios con su familia.
Del auto bajaron primero dos mujeres
Una era una joven de rizos negros e increíblemente hermosa, otra mucho más joven y de apariencia casi tan juvenil como los hermanos.
-¿Esa es Candry?- pregunto Ryan. Esa joven rubia parecía más o menos de su edad
- No, Ryan. Candry es castaña. Esa debe ser su tía, Julia.
Del auto bajo un hombre maduro y otro, un poco más joven.
Luego bajo ella, una bellísima joven.
"Es mucho más linda que tú, hermana".
- Ven, Ryan. Tenemos que presentarnos-
Se acercaron a ellos.
-¿Candry Bathory, verdad?- pregunto Sharpay y luego miro a Héctor, que estaba al lado de la joven.
Solo había una palabra para describirlo: sumamente atractivo. Se lo quedo mirando unos cuantos segundos, hasta que se dio cuenta de que Anna la fulminaba con la mirada.
- Ustedes deben ser y Ryan Evans- dijo Anna, con frialdad
- Si- respondió Ryan
- Nos gustaría acompañar a su sobrina Candry en su primer día de escuela.
- Gracias-
- ¡Ven, vamos!
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