Gabriella Montez oyó como su madre hablaba con el director de la escuela, para luego dirigirse a su hija
- Gabriella, te prometo no mudarnos de nuevo hasta que te gradúes. ¿Lo sabes, verdad?-
- Claro, mama. Gracias director Debe Matsui. Voy a mi clase, te quiero- beso a su madre en la mejilla y fue al salón. Estaba nerviosa por su primer día en su nueva escuela, y su madre había venido para tranquilizarla. Suspiro y entro por la puerta.
¡Troy Bolton estaba ahí! Santo su corazón dando tumbos. El joven también la miro del mismo modo, pero cuando estaba a punto de hablarle, Mrs.Darbus entro por la puerta
- Alumnos, quiero decirles que hay dos alumnas nuevas aquí. Candriany Bathory- y señalo a una joven cobriza- y Gabriella Montez.
Troy apenas si escucho el nombre de la primera chica (que estaba sentada al lado de Sharpay ).
Trato de comunicarse con Gabriella a través de un mensaje de texto, pero, por desgracia, Dar bus oyó el sonido del celular.
Segundos antes Candry creyó que su celular sonaba (pensó que, lo más probable era que fuera tía Katrina, preguntándole si le gustaba la escuela), al igual que Sharpay , Ryan, Taylor y Chad.
¿El resultado?
- Castigados- dictamino Dar bus a ella, a Troy, a la chica nueva y a los demás.
Sharpay tenía una cara de indignación cuando la profesora le quito el celular, como a los demás.
Gabriella salió del salón y cuando no había casi nadie, Troy se acercó hasta ella
-¡Hola!-dijo el joven feliz de verla de nuevo
Empezaron a hablar de otras cosas, ¿cómo fue tu verano? Hasta que Gabriella vio la inscripción al musical de primavera.
-¿Piensas anotarte?-
- Eh... no sé... lo que pasa es que mis amigos... no saben que
-¿Cantas?-
- Si – admitió, con tristeza
-¡Hay, Troy! – grito Chad, desde la otra.
-¿Vienes? ¡Haremos un pequeño partido!-
-¡Claro!- volvió a mirar a la joven
-¿Quieres venir?-
- Eh, no gracias. Quizá luego- genial ahora su timidez en extremo lo arruinaba todo.
-¡Hola!- dijo una Sharpay , acompañada de otra joven
-¿Conoces a Troy?
-Eh, si-
-Hay, él es tan considerado de enseñarle la escuela a una nueva – comento, mirándola despectivamente,
-¿Ibas a inscribirte a MI musical de primavera? Muy bien, hay muchos papeles secundarios que de seguro te encantaran- a continuación, puso su firma en todos los espacios para los principales.
Al ver la cara de tristeza de Gabriella, Candry no aguanto más (esa parte de su carácter lo había heredado de Anna y Héctor)
-¿Quién te crees que eres para tratar así a las personas?-
-¿Que? Candry, amiga, no entiendes, solo le estaba demostrando a la nueva cuál era su lugar-
- No soy tu amiga-
Sharpay la miro indignada, le dedico una mirada furibunda y se fue.
-Gracias – agradeció Gabriella
-De nada. ¿Cómo te llamas?
- Gabriella Montez
- Candriany Bathory
-Es un nombre un poco largo – brome-¿tengo otra opción?
- Mi padre y mis tíos me llaman Candry-
-Así que somos las dos nuevas, no? ¿Tu de dónde vienes?
- Pues de aquí, de allá. Nunca me he quedado lo bastante, por el trabajo de mi familia.
- Yo también.
Empezaron a charlar y a reír.
Después de dos clases más (que, desafortudamente Gabriella no compartió con Troy), se sentaron a comer.
-¿Te muestro la foto de mi familia? –pregunto Candry, sacando su carpeta
En la foto estaban los cuatro vampiros
-Ese es mi tío Ak, esa es mi tía Katrina-
-¿Están casados?
- No, son hermanos.
-¿Y esos son tus padres?- pregunto señaló a Anna y Héctor.
- Esa es mi tía Anna es prácticamente mi madre. Y si, Héctor es mi padre
"¿Héctor?" pensó Gabriella, viendo más de cerca la foto
"Ese nombre me suena" Y esos ojos grises
-¿Por qué no salió tu madre? ¿Ella tomo la foto?
- Mi madre murió al darme a luz- y, como siempre, le dolió mentir. Pero según su padre y sus tíos tenía que mentir. Esa historia la habían inventado desde que fue a Jardín de Infantes
- Lo siento- y recordó a su difunto padre.
Tratando de cambiar de tema
-¿Me acompañas a anotarme el equipo de baloncesto femenino?
Ya en la secretaria, Candry le pregunto, mientras la secretaria tomaba sus datos
-¿No quieres anotarte tú también a algún equipo?
- No, gracias, por ahora quiero estar al día con los estudios.
- ¿De dónde conoces Troy Bolton?
-¿De dónde sabes su nombre?
- Sharpay estuvo hablando con el- no iba a decirle que directamente le estuvo coqueteando.
Entonces le conto como lo conoció, en Año Nuevo.
- Hoy por que no adicionan para el musical?
- Tengo un problema. No puedo cantar en público.
- ¿No me dijiste que cantamos en la iglesia?
- Sí, pero en el coro. Una vez intente ser solista, mire al público y luego el techo. Fue el fin de mi carrera
- Han , creo que podemos practicar eso , si quieres ven mañana , a mi casa
- Bien.
Las jóvenes luego fueron al castigo de Dar bus, donde tuvieron que pintar una luna, Troy miro a Gabriella, pero cuando estaba, de vuelta, por hablarle, apareció su padre y eso termino en discusión con la Dar bus.
-¿Y, señorita Candry? –pregunto el chofer mientras la llevaba de vuelta
-¿Cómo le fue en el primer día?
- Muy bien, Alfonso, gracias por preguntar
-¿La paso bien con Sharpay Evans?
- No. La pase muy bien con Gabriella Montez.
Era como si hubiera vuelto al jardín de infantes , te encontrabas con alguien que no conocías , charlabas un poco y cinco minutos luego , ya era tu amigo , solo tenías que ser tú mismo.
Al pasar por la puerta tía Katrina fue corriendo a recibirla
-¡Hola, preciosa! ¿Cómo te fue?-
- Bien. Y el tío Ak?
- Como era de esperarse, lloro como un bebe cuando te fuiste. No me mires así Candry. Eres la primera sobrina que conoce de pequeña.
-Y espero que no la última- dijo Ak
-Ven, mi pequeñita. Abraza a tu tío Ak-
Candry rio y lo abrazo con fuerza
-¿Ak, que quisiste decir que esperabas que Candry no fuera la última?
-Quiero decir que quiero más sobrinos. De ti y de ellos- señalo a Anna y Héctor, que también fueran a recibir a la joven.
-¡Papa! ¡Tía Anna!-
- Bienvenida Candry- la saludo Anna. No pudo evitar abrazarla. Después de tantos años juntas la amaba como su hija
- Aknadin, no cuentes con tus sobrinos por ahora- dijo Anna, esta vez severamente.
- Bien, bien. ¿Muñequita, tienes tarea?
- Tío Ak, hoy fue el primer día...
- No importa, una dama nunca relega sus obligaciones para otro momento. ¿A propósito, te agrado la señorita Evans?
Antes de que Candry pudiera responder, Anna lo hizo por ella
- Esa joven tiene un ego peor que las tres novias de Drácula juntas. ¿Me equivoco , Candry?
- No, tía- al tiempo que pensaba en Drácula, el ser que había convertido a Anna en vampiresa, en contra de su voluntad y que luego se volvió su Némesis.
Por supuesto que, ahora estaban en tregua, aunque Anna y Drácula se encontraban de vez en cuando, solo para solucionar los tratados. Candry, a los 14 había visto al Conde en persona, junto con Héctor y Anna y este le había dicho que se estaba convirtiendo en una jovencita muy hermosa, a lo que su padre se había puesto entre ella y Drácula.
El rio y solo dijo
- Solo estaba alabando la belleza de tu hija, querido príncipe. Y tu Candry, debes acostumbrarte a eso, pues, cuando crezcas, vas a ser tan hermosa como Anna y la gente no se va a cansar de mirarte. ¿Vamos, Anna, mi princesa?-
A pesar de que Candry era apenas una niña todavía, sabia de las miradas. El conde, al decir ese comentario, la había mirrado de una forma burlona, con Anna, una mirada llena de seducción y decisión.
Esa mirada no le gustó nada, ya que Anna era su madre y Héctor su padre y, por ende debían estar juntos. Sabía que su tía estaba enamorada de su padre, se había percatado de eso desde pequeña. Y ella soñaba con que un día estuvieran juntos.
La voz de tía Katrina la saco de sus pensamientos.
-¿Y si no te agrado la señorita Evans, quien te agrado?- pregunto su tía, mientras se sentaban en la sala a tomar el té
-¿Algún chico? – pregunto Anna divertida, solo para ver la cara que ponía Héctor. Desde que el vampiro se convirtió en el padre de Candry se había vuelto muy celoso de ella, y ella de él, ya que no permitía que ninguna mujer se le insudara (comportamiento que compartía con Anna)
-Bueno, en realidad, hice una amiga Gabriella Montez - después de contarle todo su día en East Higt
-¿Le dijiste lo que le tenías que decir?- inquirió tía Anna.
- Si. Pero hay algo más. ¿Papa, tíos, Gabriella puede venir mañana?-
- Candry, muñequita sabes que eso no es fácil de hacer ¿qué tal si sospecha?
- Se quedara muy poco, solo tenemos que trabajar en que cante con público al lado. Por favor-
Héctor no pudo resistirse y los demás tampoco. Además, su hija nunca había podido invitar amigas a la casa.
- Está bien , pero hoy tienes clase de esgrima conmigo y Anna-
- De acuerdo – y jugueteo con el relicario que le regalaron en el primer cumpleaños que paso con ellos
Estaban los cinco en la piscina, Katrina estaba subida a los hombros de Héctor que la había levantado en brazos con sus piernas colgando a lado y al lado de su cuello, al igual que Anna y Ak, mientras las dos vampiresas trataban de tirar al equipo contrario al agua
Como era normal jugaban en la piscina, en el sitio más ondo ya que Anna le había enseñado a Candry a nadar.
La niña cumplía cuatro años el día de mañana y Katrina quería hacer una gran fiesta, para presentarla (además de los vampaneces) a los vampiros de Drácula, para advertirles que ella era intocable.
Candry era solo una niña, pero entendió cuando Héctor y Anna, después de nadar, le dieron un relicario de oro.
Candry lo abrió y encontró una foto de sus padres biológicos en un lado, en el otro había una inscripción. Ella, por ese entonces, no sabía leer, pero Héctor le leyó
"Más fuerte que nuestra vida misma, es cuanto nosotros te amamos".
Candry abrazo fuertemente a su padre.
Anna miro la tierna escena y le explico
- Tienes que ponerte este relicario siempre. Es para que los vampiros nunca te hagan daño. ¿Lo entiendes?
Candry asintió con la cabecita
Por fin, el día de mañana llego.
Después de la escuela, Gabriella y Candry llegaron a la casa de la última
- Está un poco alejada – comento Candry en el auto.
Cuando llegaron fueron recibidos por Katrina.
A Gabriella le sorprendió la juventud de la tía de su amiga, en realidad parecía más o menos de su edad.
- Katrina Van Tasell – la saludo con un beso en la mejilla.
Y otra vez paso. Sus poderes entraron en acción.
Se quedó tiesa en su lugar y su sobrina, que sabía cuándo y por qué se usaban los poderes de su tía.
- Lo... lo lamento. Creo que Anna me llama. Tomen el té y si lo desean hagan su tarea
- Tía Katrina , le prometí a Gabriella que ensayaríamos para que pueda cantar con público y me dijeron que iban a estar ustedes cuatro para escucharla - dijo sin saber que Katrina había tenido una visión muy peligrosa
- Bien, linda, estaremos allí, pero en media hora. Yo y los demás tenemos cosas de qué tratar. Cosas de la empresa tú sabes.
Dejo a las jóvenes en la sala, mientras corría por las escaleras.
"Está pasando de nuevo. Está pasando de nuevo" pensaba sintiéndose cada vez más asustada por Héctor, por su futuro, porque la historia volviera a repetirse
Cuando por fin llego a la sala de reuniones, Héctor, Anna y el tío Ak estaban allí.
No, no podía decírselo a Héctor. Desde que había recuperado a su prima/ hija Briseida/Candry estaba más feliz de lo que nunca lo había visto en esos 300 años que paso con él.
Y, de seguro, cuando supiera lo que había visto, bajaría las escaleras como loco, solo para verla a ella, a su Andy.
-¿Que paso, Katrina? – pregunto el tío Ak, dejando de lado su café
- ¿Héctor?... – con voz trémula.
-¿Que te paso? – pregunto su amigo acercándose a ella. Estaba temblando y su cara más pálida que de costumbre.
Lo pensó bien. Después de todo Héctor merecía ser feliz, con la persona que amagaba, Andrómaca, que ahora estaba a un piso de distancia, como una adolescente de 15 años.
Pero... ¿Y Anna? ¿Ella no se merecía también ser feliz?
Después de todo ¿cuánto tiempo llevaba enamorada del príncipe troyano? Después de todo Anna amaba a Candry como su hija
Estaba en muchas dudas. A veces odiaba su poder, pero, sin su don, nunca hubiera conocido a los demás y muy de seguro, se hubiera convertido en la sirvienta del Conde.
Conoció a Anna, Héctor y a su tío Ak.
La estaban por quemar en su aldea, después de culparla por los asesinatos en Speedy Hollow y por brujería.
No paraba de decirles, llorando y gritando que ella no era la culpable.
Cuando el fuego se prendió, Katrina ya estaba, después de unos segundos estaba mareada y debilitada.
Luego, paso. Monstruos alados volando, la gente del pueblo corriendo.
Sintió que dos manos se posaron en ella, desmantela
Abrió los ojos y un hombre de unos 36 años, el tomo en sus brazos y el saco de la hoguera
-¡Anna, deja de pelear! ¡Tenemos que convertirla antes de que el Conde la encuentre!
Se sentía mal, solo veía oscuridad.
Recordó que estaba de vuelta, en su casa, en su alcoba ¿todo había sido un sueño?
No, dos hombres y una mujer mirándola.
Le explicaron lo de la guerra entre vampiros y amaneces y que ella podría ayudar, convirtiéndose en vampiresa.
De eso ya habían pasado unos siglos
Dejo esos pensamientos por un lado, de momento
-¿Héctor? ¿Puedo hablar contigo? En privado, por favor.
Anna y el tío Ak se retiraron.
-¿Qué pasa, Katrina?- la conocía bastante bien para saber cuándo algo andaba mal
- Creo que es mejor que te sientes. Lo que te tengo que decir es muy, muy delicado.
-Gabriella, la nueva amiga de Candry, hoy al saludarla, mis poderes entraron en acción. Gabriella... es la reencarnación de Andrómaca
El vampiro se quedó helado unos minutos
- Tengo que verla- dijo , levándose del sillón
- Está bien. Pero esto queda entre nosotros. Sabes que es muy peligroso que la historia se repita y... - " y esta vez podrías acabar muerto, esta vez para siempre" , pero Katrina prefiero no decirlo
Ambos bajaron, Héctor mucho más rápido que su amiga.
Cuando llegaron, Candry y Gabriella estaban haciendo sus deberes, mientras charlaban con Anna y Ak.
-¡Papa! Qué bueno que viniste. Esta es mi amiga, Gabriella Montez-
- Hola, señor Bathory
- Es un gusto , señorita Gabriella- tratando de recuperar el tono de voz normal con ella.
- Tío Ak, ya terminamos la tarea, podemos practicar cantar?
Mientras Héctor pensaba "Si es ella, la misma boca, los mismos ojos, el mismo espíritu" y decidió que lo mejor sería que ambas jóvenes cantaran en el jardín.
Cantaron, con él y los demás como el público.
"Esos ojos" pensó Gabriella, mientras cantaba
"Esos ojos grises los he visto en otra parte, podría jurarlo"
Desde que Candry le mostro la foto de Héctor y después de conocerlo en persona, aun pensaba que lo había visto en otra parte, pero, la pregunta era ¿dónde?
- Cantas muy bien – dijo el vampiro troyano a la humana
- Gracias-
- Puedes venir cuando gustes- indico Héctor a Gabriella , cuando la estudiante ya tenía que retirarse
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