- Candry nos avisó de su llegada, Conde. Disculpe la brusquedad, pero ¿para qué ha venido?
- Ah, sí. Para hablar del tratado. Pero, por cierto, no vine solo. ¡Hermes!- un vampiro rubio y de ojos rojos (señalando que era un neófito)
-¿Qué les parece si nos quedamos en su mesa y charlamos?-
- Bien – suspiro Anna. Podría aguantar al Conde y a su ayudante por unas horas
-Hola, preciosa – saludo Hermes a Katrina y tomo su mano para besarla. Entonces, paso. Sus poderes otra vez entraron en acción.
Sus ojos azules palidecieron y se escondió detrás de Héctor
"Oh, por la Diosa. Lo que vi es terrible"
-¿Me permiten, por favor? Tengo que hablar de algo con mi sobrina.
- Candry- comenzó a decir la vampiresa rubia a su pequeña
- Gabriella , lo siento , pero el hombre con el que Anna está hablando es de una empresa que está ahora en trato con la nuestra y es un tema muy delicado
- ¿Y es un Conde?
- ¿Como?
- Candry se dirigió a él con ese titulo
- Si. Se sentara con nosotros, pero ustedes tiene que estar en esa mesa- y señalo una que estaba alejada.
Después de que las jóvenes se sentaran en la mesa (donde Héctor puso vampiros para asegurarse que ninguna de ellas fuera a la otra mesa).
Candry que trataba de charlar con Gabriella, para aparentar que todo andaba bien, mientras se preguntaba que querría el maldito Conde Drácula.
Vale, era cierto que ella nunca estuvo en la época de las batallas entre vampiros y vampaneces, pero su padre y sus tíos se lo habían contado con lujo de detalles. Muertes, guerra, tragedia.
Ningún miembro de su familia quería que eso volviera a pasar.
Lo que Candry no noto por la preocupación era que el vampiro acompañante de Drácula, Hermes no dejaba de mirarla desde la otra mesa
-¿Príncipe Héctor? ¿Quién es esa hermosa mujer de la otra mesa?- pregunto
- Es mi hija- "! Mi niña!"
-¿Y quién es la madre? ¿Tu, Anna? ¿O tú Katrina?
-Candriany Bathory fue adoptada por Héctor a los tres años, luego de la muerte de sus padres en un accidente de tránsito – contesto tranquilamente Drácula, mientras comía.
El tío Ak (que le importaba una mierda que su cumpleaños se hundiera como el titanic, solo quería que esos dos se fueran) eligió no cortar la torta, ni hacer karaoke, ni el concurso del mejor disfraz, solo agradecer a todos los que vinieron a verlo en su cumpleaños.
Cerca de las diez y media de la noche, Candry fue a acompañar a Gabriella, que ya se estaba por retirar. Las acompaño hasta el auto el tío Ak.
- Gracias por venir, señorita Gabriella. Lamento las complicaciones " laborales"
- No importa. Candry nos vemos mañana ¿no?-
- Si-
-¿Cómo te fue en el cumpleaños, hija?-pregunto su madre.
- Bien- respondio aun saber la respuesta. Algo raro pasaba. Algo muy raro. Y ella no sabía lo peligrosa que se tornaría su vida
-¡Por fin se fueron esos dos!- dijo Héctor, desplomándose en el sillón de la sala, mientras los sirvientes sacaban las mesas y las sillas
-¿Katrina? ¿Te pasa algo? Haz estado muy seria y callada. No has hablado nada desde que el conde se marcho
La vampiresa rubia suspiro con tristeza
-¿Candry? ¿No quieres ir a comer helado a la cocina? Loti, llévala, por favor-
- Si, señorita Katrina.
Después de que su sobrina se fuera, Katrina le pregunto a Héctor
-¿No viste algo familiar en Hermes?
- No. Por qué esa pregunta?
- No dejaba de mirar a Candry es... la reencarnación de Aquiles.
El rostro normalmente pálido de Anna se tornó más blanco
-¿No lo ven? Candry es Briseida, Gabriella es Andrómaca y Hermes Aquiles. Demasiadas coincidencias. Todo está volviendo a pasar. La historia se podría volver a repetir. Héctor, tu sabes cómo podría acabar
- Muerto-respondió el vampiro
Anna desesperada dijo
- Tenemos que matarlo, a Hermes. Es nuestra única opción. Tengo...- "tengo que salvarte"
- ¿ Sabes que si lo matamos Drácula acabara con la tregua , no?-el tío Ak hablaba completamente serio
- No tiene que ser así. Mientras ese malnacido no se acerque a Candry está todo bien. Saben que mis visiones y la historia pueden cambiar dependiendo de las decisiones. El destino no está escrito , nosotros lo hacemos
En ese momento dejaron de hablar, pues la niña de la casa apareció con todos los del personal con una torta
-¿Candry, muñequita, para que la torta?
- Tío Ak, sé que el Conde te arruino la fiesta, pero que no te arruine el cumpleaños. Aun podemos cantarte el feliz cumpleaños y pedir tus tres deseos-
Después de cortar la torta y pedir los tres deseos, los vampiros y la humana de la casa se fueron a dormir, sin saber lo que le aguardarían mañana
El día en la empresa Korsaken aparentaba ser muy calmado y normal, contrastando tanto con el cumpleaños de Aknadin, que estaba trabajando, Katrina (que era la diseñadora gráfica) trabajando como el en su computadora.
Candry estaba en la escuela.
-¿Tío, que estás haciendo? – pregunto Katrina, dejando de posar la vista azul en Corel Draw
- Viendo mis regalos. Ayer no los pude ni mirar (y menos abrir)- encontró, entonces, el regalo del Conde
- Tíralo. Cualquier cosa que venga de ese, es una mala señal
Ak fue a tirarlo, pero del paquete se cayó un sobre
El vampiro egipcio, lo abrió y al leerlo sus ojos se abrieron
-¿Qué dice?- inquirió la vampiresa, sabiendo que algo andaba mal.
-"La tregua se acabó"
-¿Como?- grito Anna, después de que los cuatro estuvieran en la sala de conferencias
-¡Katrina, trae el tratado!-
- Si- dijo su amiga, regresando a los minutos con un pergamino
-Aquí está firmado con tu sangre Anna y con la del Conde. Un tratado en que se estipula que si matamos un vampiro o si un vampiro mata a unos vampanez o a su familia, habrá guerra de nuevo. No se puede disolver si no es de esa manera
- Candry – musito Héctor con un hilo de voz.
- Tengo que ir por ella a la escuela, tengo que avisarle-
En ese momento, Carla, la secretaria entro a la oficina, con el rostro pálido. No dijo nada, solo puso en el plasma el canal 10
"En la Secundaria East Higt un grupo de terroristas han tomado como rehenes a dos estudiantes, Gabriella Montez y Candriany Bathory, aún no se saben si piensan ma..."
- El Conde quiere poner fin a la tregua con la muerte de Candry- musito Katrina con un hilo de voz
- Hay que rescatar arlas , Cueste lo que cueste
Candry y Gabriella eran observadas por Hermes.
El vampiro se acercó a ellas.
-¿Sabes? – comento Hermes a la joven cobriza
- El Conde me mandó matarte, pero eres tan hermosa que siento algo de pena por ti. Serias una buena adquisición para los vampiros ¿no te gustaría ser una de nosotros? No te apresures a decir que no. Sabes que ganaremos esta guerra
Candry rio con furia
- Moriría antes de ser como tú-
- Entonces veo que no tengo opción – se arrodillo hasta llegar a su cuello , pero , entonces
- ¡Aléjate de mi sobrina! –la voz de tía Katrina lleno la habitación , al tiempo que lanzo a Hermes al otro lado de la habitación
- ¡Llévalas de aquí, Katrina!!Ahora!-
- Vengan- desatono los nudos de las sogas
- ¡Rápido!- las saco corriendo del gimnasio , no querían que vieran como desmembraban a Hermes y lo quemaban
- ¿Que paso tía? ¿Por qué Drácula mando matarme?
- ¿Drácula?- empezó a decir Gabriella, que había visto al tipo y a toda la familia de Candry poseer una velocidad y fuerza inhumana.
- Gaby te tendré que decirte algo-

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