domingo, 19 de junio de 2016

"Tu verdadera historia , pequeña"



Cuando los cuatro vampiros también lo hicieron, cerraron la puerta con llave
-¿Cómo es esto de la guerra? –pregunto Gabriella a Anna
La vampiresa suspiro y respondió
- La tregua fue hecha hace doscientos años. Por esa época todos creían en vampiros y todos los humanos estaban muy asustados. Pero , ahora es el siglo XXI y tenemos más posibilidades de permanecer ocultos
- ¿Y por qué ocurrió la tregua? ¿Los vampiros estaban por ganar? ¿O los vampaneces?-
Anna rio  ironicamente .
- No, fue por que las otras criaturas sobrenaturales se cansaron. Elfos, hadas, duendes, hombres lobo....-
- ¿Existen?
- Nos suplicaron por la tregua o, si no, iban a matarnos uno por uno. Argumentaron contras la guerra diciendo que estamos destruyendo todo a nuestro paso. No solo a los vampiros, sino, también a nosotros. Dijeron que Dios no quería que haya tantas muertes. Por todo eso, cedimos. Aunque para Vlad esto es solo un juego macabro. No importa, por ahora ambas pueden darse un baño y comer algo.
- Tía...- comenzó a decir Candry
- Estaré bien, cariño. Solo estoy preocupada. Creo que iré afuera a tomar aire.
- Te acompaño, sobrina- dijo Ak.
- En estos momentos no es seguro que ningún miembro de la familia este solo- comento el vampiro egipcio
Candry y Gabriella observaron cómo los dos vampiros se marchaban y suspiraron.
Gabriella tomo su celular y contemplo la foto de Troy Bolton.
Nunca lo volvería a ver, eso de seguro. Ni a su madre, ni a sus tíos.
A nadie. ¿Qué pasaría si el Conde la encontraba y la convertía en un dominio sin alma?
En solo pensar eso hizo que un escalofrió le recorriera todo el cuerpo
-¿Papa, Tía Katrina, que le pasa a la tía Anna?- pregunto Candry sentándose en la cama, junto con Gabriella
Héctor suspiro. ¿Que debía hacer? Contarle la verdad sería lo mejor. Su hija era un poco más madura que las otras jovencitas de su clase. Lo entendería y, poco a poco, lo aceptaría
- Hija, te tengo que decir algo. Algo muy importante. Es mejor que te lo diga abajo-
- ¿ Desean que los acompañe?- propuso Katrina
- No. Quédate con Gabriella. Cuídala-
- Bien-
En cuanto padre e hija abandonaron la habitación Gabriella hablo
- Katrina. Ya tome mi decisión
- ¿Qué decisión?
- Quiero que me convierta-
Katrina se quedó tiesa en su lugar
-¿No quieres pensarlo un poco? Hay tiempo
- Disculpe el tono brusco, pero ¿por qué se niega?
- Me es muy difícil controlar mi sed. Como a todos los vampaneces del mundo. Bebemos sangre de animales, pero es como un humano comiendo solo tofu. Te mantiene fuerte, pero nunca estas del todo satisfecho. El tío Ak me convirtió. Él tiene mucho más siglos encima y creo también a Anna. Él sabe controlar su sed, al menos, eso creo. Si no paro de beber de ti, podrías estar muerta. Iré a buscarlo, ven, vamos-
- No creo que eso sea posible, Katrina, querida-
Ambas se volvieron. El Conde estaba a su lado, sonriendo con maldad y burla a  la vampanez . Pero a Gabriella solo le dedico una sonrisa tranquilizadora
- Linda, aleja tu mano del picaporte. Solo lo diré una vez. Soy mucho más rápido que tú y lo sabes-
Katrina helada del miedo, no sabía qué hacer. Quizás, silo atacaba y le daba tiempo a Gabriella de huir.
No pudo. El vampiro en menos de un segundo estuvo a su lado y le pego un puñetazo en la cara que la hizo desmayarse en el piso.
Gabriella, asustada, retrocedió unos pasos.
Eso molesto y la causo frustración a Drácula, aunque a la vez, lo divirtió
-¿Por qué me tienes miedo? Yo jamás te haría daño. Representas todo para alguien a quien quiero mucho. ¿O acaso crees solamente en lo que te han contado ellos y en la novela de Bram Stoker? Hablando de eso, no me gusto el actor que eligieron para que me interpretara- se acercó a Katrina y la tomo en sus brazos.
- Ven, pequeña- dijo a Gabriella
- No tengas miedo. Alguien te ha estado esperando 16 años y, aun cuando dice que puede esperar mucho más, no planea hacerlo. Dame tu mano y llegaremos a casa.
La adolescente no tenía opción. Tomo su mano y los desparecieron de la habitación
Gabriella abrió los ojos. La vista era una habitación enorme, tres o cuatro veces más que su cuarto en su casa. Soltó de inmediato la fría mano del Conde.
El solo sonrió
- Dentro de muy poco estarás tan fría como yo. No te preocúpes.¡ Sebastián!- un vampiro se adentró en la alcoba
- ¿Si, amo?-
- Lleva a la señorita Katrina Van Tasell a su habitación. Trátenla con respeto y como a una invitada , pero no la dejen escapar-
- Pequeña, siéntate en la silla. Hay alguien que quiere volver a verte y explicarte la verdad que te ha sido ocultada toda tu vida. Puedes entrar – anuncio desde la alcoba a quien fuera que iba a ingresar
La puerta se abrió de nuevo. Una vampiresa de largos cabellos negros y ojos azules zafiros. Gabriella no pudo evitar notar que tenía cierto parecido con Drácula, pero los ojos de la bella vampiresa irradian tranquilidad.
Apenas la vio, dos lágrimas de sangre corrieron sus mejillas, con el rostro pálido como un muerto visiblemente emocionado.
Abrazo el Conde con fuerza
- Gracias por traerla de vuelta a mí y a su hogar , primo-
- ¿ Primo?- inquirió Gabriella
Drácula sonrió con calma
- Esta es mi prima, Caroline Lauren Drácula, mi prima biológica. Y tu madre-
- ¡¿Que?!¿Es una broma, verdad? Mi madre verdadera es...
- Es ella- y señalo a su prima
- Antes de que empieces con tus dudas, hazte estas preguntas. ¿Por qué tu "madre verdadera" nunca te conto nada sobre tu padre?
- Murió antes de que yo naciera y ella, en cuanto lo recordaba, empezaba a llorar. Nunca quise preguntarle nada sobre él , porque se ponía muy mal
- ¿Nunca te preguntaste que era por otra cosa? ¿Para ocultarte que ese "padre muerto", en verdad era otro? Baltazar Blake es tu verdadero padre
- Los vampiros no pueden tener hijos – argumento Gabriella , sintiéndose cada vez más confusa
- No pueden tener hijos con nuestra propia raza, pero con los humanos sí.
- Me enamore de Baltazar Blake al solo verlo. Eres idéntica a él. A tu padre. Eres una  dhampit. Mitad humana. Mitad vampira
- Es ... imposible- 
- No te pido que lo aceptes ahora- trato de aclarar Caroline. Pero, luego su rostro se trasfiguro. Furia.
- Esto paso. Hace unos 16 años, luego de tenerte. Te perdí
- ¿Que?
- Licántropos atacaron nuestro antiguo castillo, en Viena. Tu tío Vlad no estaba. Tuvimos que enfrentarlos solos. Había muy pocos vampiros y muy poco tiempo. Baltazar...- sus ojos azules se cerraron al recordar a su esposo
- Murió dándome tiempo para escapar, para ponerte a salvo. Pero yo estaba muy herida y caí un medio de una calle. Era de noche muy tarde y no había muchas personas.
Pero, las pocas que me vieron, trataron de ayudarnos. Entre ellas, una mujer
Te tomo en brazos, por fortuna, estabas bien. Yo sonreí, mi preciosa hija estaría a salvo y pensé que en unas horas estaríamos juntas de nuevo, cuando me recuperara. No pude. Me desmaye. De seguro, las personas a mi alrededor creían que yo estaba muerta, no respiro, mi piel es cual cadáver y mi corazón no late.
Al cabo de unos minutos, me llevaron a la morgue. Desperté, luego de unas horas y uno de los sirvientes de mi primo que, como yo, logro escapar del ataque con vida, me encontró.
No estabas. Pensé que la mujer encontraría mi cuerpo en la morgue y te devolvería a tu familia, bueno, la única que te quedaba luego de la muerte de tu padre, los Valerius. No. Te robo.
Luego de recuperarme por completo y que Vlad llegara, caí en una depresión tremenda. No tenía por qué seguir viviendo. No tenía a mi esposo, no tenía mi hija Te buscamos por todos los rincones del mundo, pero jamás lo logramos... hasta ahora. Vlad me conto hace una semana que tenía que ir a ver lo del tratado con los Bathory
- Cerca de Candriany , te vislumbre- completo Drácula
- Eras una versión femenina de Baltazar y tenías los mismos ojos que la bebe recién nacida que pusieron en mis brazos hace 16 años. Nunca podría equivocarme, debido a las fotos tuyas que tiene mi prima en todas las salas del palacio. Te dejaremos sola. Tienes mucha información que procesar
Gabriella empezó a llorar. Si eso era cierto, si lo que esos dos vampiros lehabían contado era verdad, toda su vida había sido una mentira    

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